
Hace poco publicamos un artículo titulado Julio Iglesias para la Generación Z. A mucha gente le chocó el titular, y en él hacíamos referencia a los nacidos entre 1994 y 2010. Sí, aquellos que tienen entre 25 y nueve años. Y no, no son millennials. Es por ello que, si tú también eres de los que a cada joven que ves le llamas así de forma despectiva, quizá te venga bien este artículo para distinguir. Ya avisamos que en la redacción hay quien se ha llevado una sorpresa.
Para empezar dividir a la población en sectores por edad no es algo nuevo. Lleva apenas un siglo haciéndose de forma habitual y es especialmente útil para estudios demográficos o sociológicos, para explicar comportamientos, rutinas… O simplemente cómo va el mundo. La primera generación tenida en cuenta es la de la posguerra, también llamada silenciosa. Nacidos entre 1930 y 1948, destacan por ser las más conformistas y austeros debido a los que tuvieron que vivir en su juventud. Sus hijos, la llamada baby boom, ya contemplaban la paz y unas aspiraciones mínimas en su vida laboral y privada como una meta, y se caracterizan por el aumento de la población durante 1949 y 1968. Los nacidos a partir de 1969 fueron quienes se enfrentaron en edad joven la crisis de los años 70 y, en España, a la Transición, con una dictadura franquista aún muy presente.
Y aquí es como llegamos a las dos generaciones más comentadas en la actualidad. Tanto las fechas dadas anteriormente como las que vamos a exponer ahora son de continuo debate y puestas a examen según qué estudio, pero las más utilizadas. Los hijos de la generación X, la generación Y, son los millennials. Ay, los tan comentados millennials. Con ellos, a principios de los 80, llega la digitalización. Se expanden el walkman, más tarde el CD, el VHS, y a partir de los 90 las televisiones privadas. La digitalización era ya un hecho, eran los más formados, los que más títulos tenían. Sin embargo también a quienes ha azotado la crisis económica de 2008. Los más preparados, pero también los más desengañados, especialmente en tema laboral. Han tenido que adaptarse a los cambios a peor, a trabajos que no eran para ellos o directamente al paro, pero también fueron quienes pusieron en marcha movimientos como el 15M.
Y, en estas, llegamos a la última generación estudiada y tenida en cuenta. Aquella que va desde 1994 a 2010. Se les tiene por la más atrevida y lanzada, con un alto porcentaje en todos los estudios de jóvenes que buscan ser emprendedores y sus propios jefes. Esto, por supuesto, tiene que ver con la última crisis vivida. También explica su buen uso de Internet y redes sociales, también llamados multipantalla, con una generación que acumula menos títulos educativos, lanzándose antes a la aventura y que es global casi en su totalidad. Sin embargo, no todo es el futuro. Uno de los rasgos que más llama la atención en estos jóvenes es la nostalgia. Algunos ya sienten como una época lejana los 90 y principios de los 2000, cuando eran jóvenes, lo que se refleja en la moda, las películas o series que ven. De aquí se explica la vuelta de los pantalones de campana, las zapatillas con cámaras de aire o que Friends continúe siendo una de las series más vistas en las plataformas digitales, como Netflix.
Si los millennials se caracterizan por compartir contenido, la generación Z prefiere crearlo. Esto repercute en amistades por todo el mundo, o simplemente conocer gente. Ha cambiado por completo la forma de relacionarse, ya sea dentro de su entorno o abordando otros nuevos. A su vez, el compromiso político, medioambiental o sociológico también es mayor para todos ellos, dado que se han visto creciendo en un entorno en crisis.
Como ves, englobar a todos los jóvenes bajo el término millennial es un error, puesto que las diferencias entre generaciones son muy amplias. Han crecido en entornos distintos, de ahí que varíen las fechas que se suelen utilizar para diferenciarlas. Mientras que la silenciosa está caracterizada por las guerras, por ejemplo, la X por la crisis de 1973 o la Transición a la democracia en España. Pero englobar y analizar a la sociedad por distintas generaciones es tan acertado como curioso, pues sirve para explicar el presente e intentar abarcar cómo puede ser el futuro.
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.